
(Samuel Wilder; Sucha, actual Polonia, 1906 - Los Ángeles, 2002) Guionista, director y productor de cine estadounidense de origen austriaco. Cursó estudios en la Universidad de Viena, tras lo cual trabajó como periodista en dicha ciudad y en Berlín. En 1929 codirigió el documental Menschen am Sonntag y posteriormente escribió varios guiones para películas alemanas y francesas. Debido a su ascendencia judía, la llegada al poder de Adolf Hitler en Alemania le obligó a exiliarse. Se trasladó a París, México y, finalmente, a Hollywood, donde trabajó como guionista y director de escena. Tras la Segunda Guerra Mundial inició su actividad como director, en la que destacó por su brillante dirección de actores, su fina ironía y la calidad de sus guiones (la mayoría de los cuales escribió en colaboración con I. A. L. Diamond), en los que gustaba de diseccionar, casi siempre en tono de comedia, las convenciones sociales de la clase media estadounidense y dejar a la luz sus contradicciones internas. Entre su filmografía cabe destacar Días sin huella (1945), premiada con el Oscar, El crepúsculo de los dioses (1950), El gran carnaval (1951), Sabrina (1954), La tentación vive arriba (1957), Con faldas y a lo loco (1959), El apartamento (1960), que le supuso su segunda estatuilla, y Un, dos, tres (1961).
Hijo de un hotelero judío, Billy Wilder se licenció en Derecho por la Universidad de Viena después de estudiar en el Real Gymnasium. No llegó sin embargo a ejercer nunca de abogado, y comenzó a trabajar como redactor deportivo para un periódico vienés. En 1926 se trasladó a Berlín y allí continuó dedicándose al periodismo, al tiempo que desempeñaba los más variados oficios. Por estas fechas fue introduciéndose en los ambientes teatrales de la capital y entró en contacto con la productora UFA, que le encargó la elaboración de algunos guiones para sus películas mudas. El reportero del diablo (1929) fue su primera película como guionista y, mostrando su prolífica capacidad creadora, llegó a escribir en 1931 el guión de cinco películas, entre ellas la luego reconocida Emilio y los detectives. Al año siguiente siete de sus guiones fueron llevados a la pantalla.
Este ritmo frenético de creación se vio interrumpido con la llegada de Adolf Hitler al poder en 1933. Como judío que era, en enero de 1934 decidió refugiarse en Francia; su madre y la mayor parte de su familia acabarían siendo víctimas de la barbarie nazi. En París dirigió su primer filme, Curvas peligrosas, pero su estancia en la capital francesa fue breve. Al año siguiente se trasladó a Estados Unidos y se instaló en Hollywood, donde durante algunos años llevó una precaria existencia, subsistiendo con los ingresos obtenidos por guiones ocasionales.